Frederik Darger Johansen y Nicolai Suwinai tenían 21 y 22 años cuando fundaron OLIOLI en 2017. Su visión era sencilla: crear alegría entre la comida y las personas. Los poké bars sirven una comida que los fundadores definen como asiática y escandinava, y a quien no conoce el concepto le explican que un bowl es una ensalada de sushi. La vida laboral es larga, escriben, así que mejor que sea divertida.
Hoy hay locales de OLIOLI por toda la zona metropolitana de Copenhague, en Vesterbro, Østerbro, Amager, Vanløse, el centro, Lyngby, Hellerup y Rødovre, además de en el aeropuerto de Copenhague y en el Tivoli Food Hall. La empresa también tiene un food truck y hace catering.
OLIOLI quiere ser el mejor lugar de trabajo de Dinamarca para la gente joven. Allí trabajan 200 jóvenes, y la tarea que se ponen es que ir a trabajar siga siendo divertido, también cuando hay mucho lío. La mayoría de su personal consiguió el trabajo enviando una candidatura espontánea. Para quien quiere dirigir un equipo, hay formación en liderazgo con EK y Asnæs & Vangstrup, y uno de los empleados está cursando una formación superior en liderazgo a través de la empresa. La sección de noticias de la web es un blog sobre el personal, con historias como la del primerísimo empleado.